2026 Raquis Winery Dirección de diseño

Cerca de Agrelo, en Mendoza, la Ruta 40 recorre el borde de una plataforma natural que domina el valle productivo y la cordillera de los Andes. Esta ubicación condicionó el diseño de la bodega, tanto en relación con el paisaje como con los requerimientos enológicos. El área de producción se organiza en dos niveles para que las uvas puedan desplazarse por gravedad, reduciendo el uso de maquinaria y optimizando la circulación de vehículos, materiales y productos.

El edificio aprovecha además la estabilidad térmica del terreno para reducir el intercambio energético con la atmósfera. Gran parte de la bodega se encuentra enterrada, dejando solo cuatro frentes transparentes abiertos hacia la ruta y las montañas, cuestionando así la imagen convencional de una cava subterránea.

Su arquitectura retoma la tradición infraestructural de los Andes: grandes estructuras de hormigón armado concebidas para resistir la actividad sísmica, el paso del tiempo y requerir bajo mantenimiento, estableciendo una relación directa y duradera con el paisaje. Arquitectura por Adamo-Faiden y MOS.